Violar el derecho internacional no es gratuito, lleva riesgos que pueden ser muy significativos, aunque no siempre suficientes para disuadir a los más poderosos.
La guerra no solo causa sufrimiento humano innecesario, sino que también socava la confianza entre las naciones y dificulta la resolución pacífica de conflictos.
Juntos, podemos construir un mundo más pacífico y seguro para las generaciones futuras.
¡No a la guerra!